he tenido períodos de preocupación sobre mi aspecto físico y es que hace ya mucho rato me cuesta reconocerme, lo cual me hace sentir una profunda tristeza (constante esta noche). siento que la pena desfiguró mi rostro y me ha costado verme al espejo y me ha costado entender que es a mi a quien llaman cuando pronuncian mi nombre, cito una note del 21 de septiembre del presente:
escucho gritar mi nombre: Fernanda! quién es ella? es ella? la llaman así y ella quién se cree que es? Fernanda?
la profunda pena, decepción y preocupación borderline borraron lo más bonito de mí y me situé en otra versión, la cual yo defino/describo como la que no sabe cómo sentir/se y fluctúa entre polaridades semi-estructuradas.
‒ ¿y ahora? qué hacer con los despojos?
‒ recogerlos uno a uno, ¡gran hastío! ¿en dónde dejarlos?
quitar todo lo acumulado en mi aspecto físico y comenzar a aceptar/me de acuerdo a lo que quedó y no perderme en la búsqueda por el espejo de mi reflejo.
ahora retoma importancia el tiempo para mi misma y los cariños para mi misma, tanto amor que aún me falta, amor, tanto amor! también necesito personas que colaboren con eso y que escaso es el amor desinteresado!
dejando de lado a los otros, yo me digo que el hábito del amor hacia mi tiene que ser constante... que debe ser valorado... que no debo permitir que otrx menosprecie mi tiempo/entrega hacia ellos... que no me digan que es poco si no saben lo que sacrifico por esa media hora.
[diferenciación > reconocimiento > aumento conservación afectividad]
No hay comentarios:
Publicar un comentario