вєтwєєи тнє liиєѕ of fєaя & вlaмє
(...)
(...)
Afectos... Afectividad... Afectuosidad
He tenido pocas/escazas experiencias relacionadas con gente demasiada afectuosa/dulzona/cargante con sus expresiones de afecto hacia otros. Nunca me ha gustado tener tanta cercanía de abrazos, cariños, añuñús, besos empalagosos con amistades o cualquier tipo de persona exceptuando a mi mamá ¬¬ -aunque son medio aggressor sus ataques de amor. ¿Será que la poca necesidad de afecto de otras personas nos hace más fuertes? ¿Será que nos vuelve más vulnerable frente al mundo? Si fuese así, podría afirmar gustosamente que me considero muchas veces vulnerable frente a situaciones inesperadas que ocurren en mi vida; hay un montón de cosas que me gustaría arreglar cual le fabuleux destin d'Amélie Poulain, pero no quieren ayudarse y yo no puedo perder mi tiempo en ellos, a pesar que del mismo modo siempre me impresiono -nada de desiluciones- de como son o pueden llegar a ser las personas.
He aprendido sin querer que el aprecio, afecto y valorización que le tengo a las personas las demuestro de formas mucho mas eficacez que un simple gesto físico de amor; actos.
( ¡EL VIENTO SOPLA TAN FUERTE! A veces el viento golpea ventanas invisibles y crea momentos difísiles. )
El mundo parece estar sólamente preparado para gestos físicos de amor, considerados como unico valor sentimental rescatable entre las personas, pero olvidan tantos detalles inmensos y mínimos para otras personas. No hablo de no abrazar, de no besar, de no decir "te quiero". Es en referencia a los excesos que crean vacíos entre las conexiones humanas. Todos necesitamos ese abrazo cálido que la gente transforma erroneamente en abrazo por compromiso.
Como sea, me imagino en un nivel distinto a muchas personas. Un nivel de palabras y sensaciones difísiles de explicar si no se sienten o experimentan como parte de toda una vida. Quizás el nivel sea inferior, pero yo me siento tan cómoda dandole relevancia a los actos puros desinteresados, en vez de consuelos baratos que han dejado de tener importancia.
Me gusta la gente que me inspira esa ternura candida, ese querer abrazarlo sólo por el hecho de saber que existe. Me gustan mis verdaderos amigos, porque ellos me inspiran esa ternura conciente y conocen que el cariño expresado va más allá de un simple abrazo.
He tenido pocas/escazas experiencias relacionadas con gente demasiada afectuosa/dulzona/cargante con sus expresiones de afecto hacia otros. Nunca me ha gustado tener tanta cercanía de abrazos, cariños, añuñús, besos empalagosos con amistades o cualquier tipo de persona exceptuando a mi mamá ¬¬ -aunque son medio aggressor sus ataques de amor. ¿Será que la poca necesidad de afecto de otras personas nos hace más fuertes? ¿Será que nos vuelve más vulnerable frente al mundo? Si fuese así, podría afirmar gustosamente que me considero muchas veces vulnerable frente a situaciones inesperadas que ocurren en mi vida; hay un montón de cosas que me gustaría arreglar cual le fabuleux destin d'Amélie Poulain, pero no quieren ayudarse y yo no puedo perder mi tiempo en ellos, a pesar que del mismo modo siempre me impresiono -nada de desiluciones- de como son o pueden llegar a ser las personas.
He aprendido sin querer que el aprecio, afecto y valorización que le tengo a las personas las demuestro de formas mucho mas eficacez que un simple gesto físico de amor; actos.
( ¡EL VIENTO SOPLA TAN FUERTE! A veces el viento golpea ventanas invisibles y crea momentos difísiles. )
El mundo parece estar sólamente preparado para gestos físicos de amor, considerados como unico valor sentimental rescatable entre las personas, pero olvidan tantos detalles inmensos y mínimos para otras personas. No hablo de no abrazar, de no besar, de no decir "te quiero". Es en referencia a los excesos que crean vacíos entre las conexiones humanas. Todos necesitamos ese abrazo cálido que la gente transforma erroneamente en abrazo por compromiso.
Como sea, me imagino en un nivel distinto a muchas personas. Un nivel de palabras y sensaciones difísiles de explicar si no se sienten o experimentan como parte de toda una vida. Quizás el nivel sea inferior, pero yo me siento tan cómoda dandole relevancia a los actos puros desinteresados, en vez de consuelos baratos que han dejado de tener importancia.
Me gusta la gente que me inspira esa ternura candida, ese querer abrazarlo sólo por el hecho de saber que existe. Me gustan mis verdaderos amigos, porque ellos me inspiran esa ternura conciente y conocen que el cariño expresado va más allá de un simple abrazo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario